No es tristeza,
ni tampoco alegría,
es más bien esa sensación de haber cruzado algo
sin darte cuenta.
Abril ha sido así:
callado, inquieto,
pero con todo moviéndose por dentro.
Y ahora, al irse,
no deja vacío…
deja sitio.
Como si todo lo vivido
estuviera recolocándose en silencio
para lo que viene.
Calma.
Esta vez,
no tengo prisa por entenderlo.




Deja tu sensación